
Castillo de la Triste Condesa

Castillo de la Triste Condesa
En esta sala están representados los principales personajes históricos que habitaron este castillo y tienen un importante vínculo con él. Ya hemos hablado de él en el primer audio de este castillo, nació en Úbeda, Jaén, en el año 1357 en el seno de una familia de hidalgos emigrada en el siglo XIII desde Navarra, recibió la educación correspondiente a los “fronteros” que se encargaban de repeler las agresiones granadinas realizando también algunas incursiones en el reino Nazarí. Por sus acciones en la batalla, se ganó la confianza del rey Juan I quien le nombra camarero mayor del Príncipe de Asturias, conservando este cargo cuando el príncipe se convirtió en el rey Enrique III. Dávalos se convirtió en una de las personas más influyentes en el Consejo Real, intervino en multitud de decisiones políticas y de operaciones militares, hasta el punto de serle otorgada la espada de Condestable, uno de los mayores honores de la época, hasta entonces reservada a la alta nobleza. Junto al título de condestable de Castilla le fueron otorgados multitud de señoríos que le reportarían grandes riquezas. Entre ellos estaría el señorío de Arenas en el que mandó construir este castillo, de corte palacial, que hiciera honor a su posición. La vida de Dávalos, fue un continuo de luchas y conquistas militares mezcladas con las intrigas de la corte de Castilla. Al final de sus días tras la muerte de Enrique III, y la de su hermano Fernando, que había actuado como regente del heredero, Juan II, los hijos de Fernando, Juan y Enrique desoyendo los consejos de Dávalos de permanecer unidos, se disputaron la regencia. Dávalos se mantuvo al lado de Enrique quien secuestró al rey Juan II para tenerlo bajo su dominio e influencia. Finalmente fue Juan quien, ayudado por Don Álvaro de Luna, liberó al rey y castigó a quienes le habían retenido. Don Álvaro, consiguió gran parte de la fortuna de Dávalos incluido el cargo de Condestable de Castilla. Y Dávalos desposeído de su fortuna murió desterrado en Valencia bajo la protección del rey Alfonso V de Aragón.