Palacio del Infante Don Luis de Borbón
Ventura Rodríguez nace en Ciempozuelos el 14 de julio de 1717. Es el primogénito de una familia totalmente vinculada a la arquitectura. A finales de 1735 el arquitecto Filippo Juvarra se percata de sus dotes como dibujante y lo lleva consigo a trabajar en el Palacio Real de Madrid donde es promovido hasta llegar a ser el hombre de confianza del arquitecto mayor del Rey. Durante veinticinco años, sus proyectos e informes son decisivos en el ordenamiento urbano de la Corte y cada vez su figura es más destacada. La muerte de Fernando VI y la llegada de Carlos III lo aparta de las obras reales en beneficio de Sabatini. Esto le permite volcarse al servicio de la villa de Madrid y realizar proyectos fuera de la Corte como los realizados en la Catedral de Cuenca, la Basílica del Pilar de Zaragoza o las obras de la Capilla Real de San Pedro de Alcántara en Arenas de San Pedro. Realiza obras para diferentes miembros de la alta aristocracia incluyendo los palacios que le encarga nuestro infante D. Luis tanto en Boadilla del Monte como en Arenas de San Pedro. El proyecto del palacio de Arenas incluye también una parte de su decoración. Don Luis, conoce los trabajos de Vicente Gómez, Angelika Kauffmann y Robert Adam por lo que decora el ala derecha en estilo neoclásico inglés inspirado en los modelos antiguos de Pompeya. Juega con las formas geométricas y su perspectiva, como en unos techos decorados con un Apolo en su carro y representaciones femeninas en medallones ovalados rodeados de arabescos y guirnaldas vegetales. Predominan los colores verde pálido, amarillo y rojo pompeyano intensificados por tonos más oscuros en azul, rojo y arabescos dorados. Ventura Rodríguez en su proyecto para el palacio pensaba ritmar las paredes con pilastras corintias, chimeneas con jambas estriadas espejos y bajorrelieves dentro de una ornamentación de influencia inglesa. En cuanto al mobiliario diseña asientos en cabriolet, muebles de estilo “Transición”, sillas, sillones y canapés con respaldos planos, cóncavos u octogonales sobre pies rectos. Une el estilo rococó aún presente en la corte española con el neoclasicismo más avanzado. Algunos muebles tienen adornos de inspiración egipcia, propios del estilo “Directorio”. Incluye fasces de lictores, rosetones en molduras ovaladas, bocallaves, collarines y pies de bronce. Don Luís tiene predilección por la madera de caoba, por lo que buena parte de su mobiliario se realiza en este material, desde cómodas o taburetes a cunas y carretones para los niños. Otros muebles como las camas y las arquitas son de nogal. El infante también importa muebles de Inglaterra, ejemplo de ello es la mesa-caja de pinturas realizada por Thomas Pitt que su viuda regala posteriormente a Goya. Para las demás dependencias y la cocina encarga muebles más sencillos como las sillas de paja. Las lámparas proceden de la Real Fábrica de Cristal de la Granja y utilizaba velas de cera de Brujas. Todo esto demuestra los gustos eclécticos y refinados del infante, muy adelantados a la moda de su tiempo, pero sin ser desmesurados. Su relación con Ventura Rodríguez debía ser excelente ya que le encarga a Goya un retrato del arquitecto en 1784 cuya copia pueden ver en la sala principal del palacio en que nos encontramos, al igual que el diseño de planos del edificio, así como de paredes y diferente mobiliario.
