Palacio del Infante Don Luis de Borbón
María Teresa de Vallabriga y Rozas, Nace en Zaragoza el 6 de noviembre de 1759, hija de los aristócratas José Ignacio de Vallabriga y Español, señor de Soliveta y de Josefa de Rozas y Drummond, condesa de Castelblanco y viuda del conde de Torresecas. Es sobrina de los marqueses de San Leonardo, con quienes vive desde los catorce años, al quedar huérfana. Poco antes de los diecisiete años se casa en matrimonio desigual, con el Infante D. Luís de Borbón y Farnesio de casi cuarenta y nueve años, a quien acompañará en un peculiar exilio que la mantendrá recluida entre Velada y Arenas de San Pedro sufriendo el notorio desprecio de su cuñado el rey Carlos III; quien solo permite a su marido visitar la Corte habitualmente pero no a ella ni a sus hijos. Tuvo cuatro hijos: Luís María (1777), Antonio María (1779; fallecido ese mismo año), María Teresa Josefa (1780) y María Luisa Fernanda (1783). Vive en el palacio de Arenas junto a su marido, sus hijos y su pequeña corte hasta la muerte de este el 7 de agosto de 1785. Siete días después de la muerte de su marido, sus hijos son enviados por orden del rey a Toledo y no los vuelve a ver hasta que, pasados siete años, Carlos IV pone fin a su destierro en Arenas y la autoriza a vivir donde quiera. En 1802 deja Arenas para siempre, visita a sus hijos y se traslada a Zaragoza donde se establece en la Casa Zaporta, más conocida como Casa de la Infanta, donde traslada la espléndida colección de arte que hereda de su difunto marido. Entre otras varias obras de Goya. En 1799, es reconocida como Infanta y condecorada, junto a sus hijas, con la Orden de María Luisa. Tras la boda de su hija mayor con Godoy, la familia recupera honores y prerrogativas. Durante la Guerra de la Independencia se retira a Mallorca volviendo a su ciudad natal en 1814 donde residirá hasta su muerte el 26 de febrero de 1820, a los 60 años. Es enterrada en la Cripta de la Basílica del Pilar.
