Sala medieval en Arenas de San Pedro

Castillo de la Triste Condesa

Sala Medieval: Don Álvaro de Luna

Don Álvaro de Luna, nace en Cañete (Cuenca). Condestable de Castilla y maestre de Santiago fue uno de los hombres más poderoso de su época. Su verdadera andadura política se inició con su decisiva participación en los graves acontecimientos del mes de julio de 1420, el llamado “golpe de estado de Tordesillas”, protagonizado por el infante de Aragón, Enrique. Don Álvaro permaneció al lado del Rey, y recibió varios privilegios entre los que destacaban varias villas, el cargo de Condestable de Castilla, y la Cámara de los paños, lo cual elevó su patrimonio de forma exponencial. Esto también le trajo consecuencias negativas como el enfrentamiento durante el resto de su vida con los infantes de Aragón y parte de la nobleza castellana. Para Don Álvaro, era imprescindible un choque armado que supusiera la definitiva eliminación de los infantes de la política castellana. Hubo varios enfrentamientos en los que mostró un extraordinario valor y personal habilidad, como en la toma del castillo de Trujillo, o en el cerco al castillo de Alburquerque, en todo caso, se produjo el ocaso político de los infantes; y en febrero de 1430 el Consejo, dirigido por Álvaro de Luna, decidió una confiscación general de sus bienes, que fueron repartidos entre la oligarquía gobernante. El 27 de enero de 1431, se casa con Juana Pimentel, hija de Rodrigo Alfonso Pimentel, conde de Benavente, situándose así en el núcleo de la más elevada aristocracia de la época. De este matrimonio nacieron dos hijos, Juan y María. Durante los próximos 20 años la vida de Don Álvaro, su esposa y su descendencia fue un continuo de luchas de poder, en favor del rey Juan II y de sí mismo, las posesiones y el poder de Don Álvaro crecieron haciéndole una cabeza muy visible y un enemigo a batir por muchas de las familias nobles de la época, que trataban de hacerse con el favor del rey o del príncipe de Asturias quien mas adelante será Enrique IV. En 1451 Don Álvaro parecía ser dueño de la situación en Castilla, pero su situación era cada vez más agobiante. En los meses siguientes logró salvarse de varios intentos de asesinato y la traición le rondaba más cerca de lo que creía. La muerte del contador de Juan II, Alfonso Pérez de Vivero, acusado de traición por parte de Don Álvaro, sería la excusa que finalmente usaría Juan II para ajusticiar a su valido y fiel compañero durante casi 40 años. El 2 de junio de 1453 Don Álvaro de Luna, Gran Maestre de la Orden de Santiago, Condestable de Castilla, Valido del rey Juan II y uno de los personajes históricos más significativo del Siglo XV fue degollado en Valladolid acusado de “usurpación de las funciones regias”. Su cabeza cortada, fue expuesta durante una semana en el cadalso; sus restos reposan para la eternidad junto los de su mujer Doña Juana de Pimentel en su capilla de la catedral de Toledo.