Palacio del Infante Don Luis de Borbón

María Teresa Borbón y Vallabriga

María Teresa de Borbón y Vallabriga, nace en Velada el 26 de noviembre de 1780 sin honores, títulos, ni apellido Borbón ya que la aplicación de la Pragmática Sanción aprobada por su tío el rey Carlos III, así lo impide. Pasa sus primeros años de vida entre Velada y Arenas de San Pedro en un ambiente de destierro amable y culto plasmado en el retrato que de ella hizo el pintor Francisco de Goya en 1783 en Arenas y cuya copia pueden disfrutar en la sala principal del palacio que están visitando. El original, se encuentra hoy en la National Gallery de Washington. A la muerte de su padre con tan solo 5 años de edad, es enviada, junto a su hermana, al convento de San Clemente en Toledo, donde recibe su formación de forma austera durante los siguientes doce años. En los últimos años del siglo XVIII, Carlos IV quiere devolver los honores a sus primos que por nacimiento les corresponden, les nombra Grandes de España y les autoriza a usar el apellido Borbón y el escudo de armas. Además, emparenta a su prima con su secretario de Estado, ratificando el matrimonio de María Teresa de 16 años con Manuel Godoy, en el palacio que el Príncipe de la Paz tiene en El Escorial; asistiendo a este, los Reyes como padrinos. Su matrimonio con Godoy, uno de los personajes más influyentes de su época, le devolvió el honor a su familia, pero hizo que la infanta María Teresa, sufriera en su vida personal múltiples desplantes y vejaciones. Desde el primer momento tuvo que soportar el amor de su marido con Josefa Tudó, quien actuaba como si fuese la verdadera esposa de Godoy, llegando a ser nombrada por la Reina dama de honor y por el Rey condesa de Castillofiel. María Teresa es aceptada en la Corte con todos los honores debidos a su rango y pasa a ocupar la máxima dignidad después de la Reina María Luisa. En 1800, vuelve a ser retratada por Goya en otro momento importante de su vida, pues está embarazada de cuatro meses, tras haber sufrido dos abortos. El 7 de octubre de ese mismo año da a luz a su única hija, Carlota Luisa. En 1803, María Teresa recibe de su hermano el condado de Chinchón y dos años después el Palacio de Arenas de San Pedro incluyendo su magnífica colección de arte y el famoso gabinete de Historia Natural que perteneció a su padre. Durante el Motín de Aranjuez de 1808 asaltan su casa buscando a Godoy, a él no lo encuentran, y sabedores de que ella es una víctima más de su marido, la acompañan al Palacio a la voz de “¡Viva la Inocente!”. Esta situación la permite separarse definitivamente de su esposo. En 1812 participa en la defensa de la ciudad de Cádiz y su Constitución Liberal, vive la convulsión política del momento y se muestra afín al espíritu liberal. Finalmente es obligada a marchar al exilio viviendo los últimos años de su vida en París llegando a sufrir allí, penurias económicas. Tres días después de su muerte, su hija Carlota, solicita el traslado de su madre a España y es enterrada en la Capilla de su palacio de Boadilla del Monte.