Continuando el paseo por el adarve, nos atrapa la imagen de la imponente Sierra de Gredos, uno de los mayores tesoros naturales de este privilegiado enclave junto con los bosques de pinos, castaños y robles que crecen en sus faldas y los ríos y arroyos que los atraviesan. Toda la cordillera está constituida, prácticamente por un único material que condiciona los cultivos y el paisaje: el granito. La erosión del granito se produce en superficie y origina arenas y arcilla. Otra particularidad, es el diferente desnivel según la vertiente. Desde la vertiente sur, ascendemos más de 2000 metros en menos de 9Km, mientras que la vertiente norte, la pendiente es menos acusada. Este hecho influye en los vientos, las lluvias, la agricultura y la vegetación. En Arenas, el clima está condicionado por el abrigo que ejerce la sierra sobre los vientos fríos del norte y la humedad de los vientos atlánticos. En invierno la temperatura media oscila entre los 5 y 8 grados y en verano entre los 22 y 25, con máximas que alcanzan los 40 grados. En nuestro municipio existe una precipitación media anual que ronda los 1000-1500 mm y unos veranos más cálidos e inviernos menos rigurosos. Este hecho influye en el tipo de cultivo y la abundancia de vegetación. Como hemos dicho, dentro de la abundante vegetación podemos ver, especies arbóreas como el pino resinero en su mayoría salpicado con roble, encina y alcornoque, sin olvidarnos de la arboleda de cultivo como son el olivo, cerezo, higuera y castaño. Dentro de la vegetación arbustiva destacamos los enebros, avellanos y madroños. Sin olvidarnos de la vegetación matorral destacando las escobas amarillas y blancas; brezo blanco y morado, durillo, retama, romero y la llamativa jara.