Arquitectura Religiosa

Iglesia de los Remedios

1664

Pequeña capilla de piedra color crema con franjas de ladrillo rojizo que enmarcan la puerta, la ventana circular y las esquinas del edificio. La fachada principal remata en un tejado a dos aguas y, sobre él, se alza una pequeña espadaña —una torrecilla para colgar la campana— con un hueco en arco donde cuelga una sola campana. La entrada es una gran puerta de madera oscura tallada, rematada por un arco semicircular, y justo encima hay una ventana redonda con cristal dividido en cuatro partes.

¿Sabes qué es lo más divertido de esta iglesia? Que es como un gato con siete vidas. La Iglesia de los Remedios ha tenido que empezar de nuevo varias veces.

Hace muchísimo tiempo, en el año 1640, había aquí un hospital donde cuidaban a la gente enferma. Pero un día, el hospital se quedó tan abandonado que se cayó completamente. ¡Imagínate! Como cuando dejas tus juguetes tirados y se rompen.

Pero la gente del pueblo quería mucho a la Virgen de los Remedios, así que dijeron: "No pasa nada, vamos a construir una iglesia nueva". Y en 1664, hace más de 350 años, terminaron esta iglesia que ves ahora.

Si miras bien la puerta de piedra, verás que tiene forma redonda como un túnel. Y dentro, la iglesia tiene una forma muy especial: es como una cruz griega, que es una cruz con todos los brazos iguales.

Lo más emocionante es que cuando la arreglaron hace poco tiempo, encontraron cosas escondidas: unas letras muy antiguas escritas en las paredes y tres angelitos en el altar. Era como encontrar un tesoro.

Cada Viernes Santo, desde aquí sale una procesión muy importante. La iglesia sigue viva, cuidando a la gente del barrio, igual que hacía el hospital hace tantos años.

Foto: José Alarcón / Fuente: turismo.ciudadreal.es / ciudadreal.es