Arquitectura Civil

Casa del Conde de la Cañada

Reconstruida en el siglo XX

Edificio de piedra color arena en el que destaca, sobre la puerta de entrada, un balcón volado de madera oscura tallada con pequeñas columnas y arcos decorativos en la barandilla, y grandes ventanales con cuadrículas de cristal y madera. Justo encima de la puerta hay una zona de piedra con escudos heráldicos esculpidos en relieve, y a la derecha del balcón se ve otro escudo tallado en la esquina de la fachada. Todo el conjunto transmite solidez y antigüedad gracias a la combinación de la piedra gruesa y la madera trabajada con detalle.

Estás frente a la Casa del Conde de la Cañada, uno de los edificios civiles más singulares del centro histórico de Ciudad Real. Lo que ves hoy es una reconstrucción del siglo XX, pero su historia se remonta mucho más atrás.

Esta casa se asienta sobre lo que fue una de las puertas de la antigua judería de la ciudad. Imagínate por un momento: hace siglos, por aquí pasaban los habitantes de esa comunidad que formaba parte esencial de la vida ciudarrealeña medieval.

Fíjate en su fachada. Dos elementos la hacen inconfundible: ese balcón acristalado de estilo colonial que sobresale elegantemente, y la portada blasonada que cuenta historias de linajes nobles. Las dos piedras armeras que ves no están ahí por casualidad. La central pertenece a los linajes de Rodríguez de Ledesma, Bedmar, Dávila y Salazar. La otra, situada en la esquina, podría relacionarse con los marqueses de Torremejía.

Estos escudos de armas son como páginas de un libro de piedra que nos hablan del poder y la influencia de las familias que habitaron aquí. No es extraño que toda esta portada esté protegida como Bien de Interés Cultural desde 1992.

Mientras contemplas estos muros, piensa en las capas de historia que se superponen: la judería medieval, la nobleza posterior, la reconstrucción moderna. Cada época ha dejado su huella en este rincón de Ciudad Real.

turismo.ciudadreal.es / ciudadreal.es