Esculturas

Alfonso X

Joaquín García Donaire1976

Escultura de tamaño mayor que el natural en bronce de color verde oscuro que representa a un rey sentado en un trono. La figura lleva una corona en la cabeza y viste una túnica corta; sostiene con ambas manos un cetro largo en diagonal sobre el pecho. Las formas son rotundas y algo simplificadas, con pliegues marcados en la ropa. En la base de piedra se puede leer parcialmente la inscripción «X EL SABIO FUNDA…».

Miradme bien. Soy Alfonso Décimo, llamado el Sabio, y desde esta Plaza Mayor contemplo la ciudad cuya fundación impulsé en 1255 con el nombre de Villa Real. Esta escultura, obra de Joaquín García Donaire y fechada en 1976, recuerda precisamente ese origen: el momento en que esta tierra comenzó a afirmarse con identidad propia.

No se me llamó “el Sabio” por capricho. Durante mi reinado impulsé el conocimiento, las leyes, la historia y la lengua. Bajo mi corona florecieron obras que quisieron ordenar el mundo y dejar memoria de él. Gobernar, para mí, no era solo mandar: también era comprender, escribir y construir.

Por eso mi presencia aquí no recuerda solo a un rey, sino a una fundación. Ciudad Real mira en esta estatua a quien le dio forma institucional en la Edad Media. Y así, entre piedra y plaza, perdura la memoria de un comienzo.