Arquitectura Religiosa

Iglesia de Santiago: historia

Finales del siglo XIII; gótico castellano del siglo XIV.

Es un edificio religioso visto desde dentro: una iglesia de piedra con tres naves separadas por grandes arcos redondeados y apuntados. Lo más llamativo es el techo de madera con vigas y decoración de estrellas y formas geométricas en tonos dorados y marrones, que contrasta con la sobriedad de los muros de piedra gris. Al fondo se abre el altar mayor, iluminado con luz natural que entra por ventanas alargadas y una pequeña ventana circular. Todo el conjunto transmite solidez y antigüedad, con una mezcla de arcos de distintas épocas que le dan un aspecto muy particular.

Observa esta torre maciza que se alza ante ti. Su robustez no es casual: probablemente se construyó sobre los restos de un antiguo torreón defensivo del siglo XIII, cuando esta zona formaba parte de las avanzadas de Pozuelo Seco. Sus muros de mampostería, reforzados con sillería en los puntos críticos, nos hablan de una arquitectura que nació de la necesidad tanto espiritual como militar.

La iglesia de Santiago es un fascinante rompecabezas arquitectónico. Fíjate en cómo la torre actúa como pórtico en su planta baja, mientras que el segundo cuerpo se abre generosamente con ventanas que contrastan con la solidez inferior. Ese juego de volúmenes entre la torre y las naves crea una armonía que solo se aprecia desde el exterior.

En el interior, la cabecera gótica del siglo XIV despliega toda su elegancia: tres ábsides poligonales escalonados, el central de siete lados, los laterales de cinco, cubiertos por bóvedas nervadas con finos baquetones. Los capiteles cúbicos muestran motivos vegetales esquemáticos en el ábside central y rostros humanos en los laterales, una decoración que conecta directamente con Santa María de Alarcos.

Las tres naves se separan mediante arcos formeros ojivales sobre pilares ochavados. Pero aquí viene lo intrigante: el cuerpo de la iglesia se retranquea ligeramente respecto a la cabecera, sugiriendo que las naves pudieron ser anteriores al conjunto absidal. La armadura de madera, con el escudo del Maestre de Calatrava Pedro Muñiz de Godoy, nos sitúa en el último tercio del siglo XIV.

Esta iglesia es un palimpsesto arquitectónico donde conviven diferentes épocas y modelos constructivos. Mientras caminas por su interior, estás recorriendo siglos de historia constructiva, desde aquel posible torreón del XIII hasta las refinadas bóvedas góticas del XIV.